La tiroiditis de Hashimoto consiste en una inflamación de la glándula tiroidea, de origen autoinmune, en la cual el propio organismo genera anticuerpos frente a la tiroides, provocando inflamación.

Síntomas de la Tiroiditis de Hashimoto

Los síntomas propios de esta enfermedad son:

  • caída de cabello
  • cansancio
  • somnolencia
  • alteración de ciclos menstruales
  • sensibilidad al frío
  • caída de cabello, uñas quebradizas y piel seca
  • depresión
  • estreñimiento
  • exceso de peso
tiroiditis de hashimoto

Destacando sobre todas, la carencia de energía, tan llamativa en Hashimoto.



Los anticuerpos generados son los que vemos en analítica como anticuerpos antiperoxidasa tiroidea (TPO), los cuales son específicos de Hashimoto, y los anticuerpos antitiroglobulinas.

Cuando estos salen positivos, indican que hay presente una alteración autoinmune.



Además, en esta enfermedad es común observar un aumento del tamaño de la glándula pudiendo haber también nódulos, por lo que, para un buen diagnóstico, es necesario realizar una ecografía.



Una vez diagnosticada la tiroiditis es muy importante realizar cambios en el estilo de vida, principalmente para proporcionarle a la paciente la energía suficiente que le permita mejorar toda su sintomatología, por lo que empezar por mejorar la alimentación y valorar suplementación con micronutrientes, ya que en la mayoría de los casos suelen haber deficiencias, es un paso clave y necesario en esta enfermedad.

Tratamiento de la enfermedad de Hashimoto

Cuando hablamos de proporcionar energía al paciente, hablamos de la importancia de NO excluir ningún macronutriente, es decir, de asegurar una alimentación donde hidratos de carbono, proteínas y grasas estén presentes y en las cantidades adecuadas. Pues es muy común que personas con hipotiroidismo, debido a la dificultad para perder peso, se restrinjan mucho en su alimentación pensando que así adelgazarán, lo cual no es correcto, ya que el no aportar la energía suficiente al cuerpo, hará que la tiroides todavía tenga más dificultades para trabajar, lo que ralentizará todo mucho más, los síntomas se agudizarán y la patología se apoderará del paciente.

alimentos ayudan hashimoto

En cuanto a alimentos a evitar cuando se padece dicha enfermedad son principalmente el gluten y la soja. Y con los que debemos tener precaución son los lácteos de vaca y el café.

Y respecto a nutrientes que debemos potenciar tenemos la vitamina D, el hierro, ácidos grasos omega 3, selenio, magnesio, zinc y yodo.

Los niveles óptimos de dichos nutrientes pueden ser cubiertos con una alimentación adecuada, aunque en muchas ocasiones puede no ser suficiente, o haber una deficiencia previa, donde la suplementación será necesaria en estos casos.

Y por último, pero no menos importante, es esencial dedicarle tiempo al ejercicio de fuerza, exponerse al sol y respetar las horas de sueño, ya que asegurar un buen descanso es esencial en todas las personas, pero aún más en dicha patología.